Los más altos directivos de Deutsche Telekom y Orange han instado a los responsables políticos de la Unión Europea (UE) a reformar el marco digital del bloque y definir áreas clave que permitan fortalecer la soberanía tecnológica del continente.

Timotheus Hoettges, CEO de Deutsche Telekom, y Christel Heydemann, máxima directiva de Orange, han afirmado en una declaración conjunta que la soberanía digital es ahora una prioridad estratégica de la UE, que debe basarse en cuatro principios: control sobre infraestructuras digitales seguras, mayor libertad de elección mediante alternativas europeas interoperables y ecosistemas tecnológicos, adquisición de competencias mediante una mejora en las habilidades digitales y obtención de la escala necesaria para promover la innovación y la competitividad.

Ambos directivos subrayan que dichas ambiciones requerirán inversiones a gran escala, decisiones políticas audaces y participación activa de todas las partes interesadas.

A fin de lograr dichos objetivos, solicitan un marco normativo más favorable a la inversión e instan a la UE a adoptar una Ley de Redes Digitales ambiciosa, para modernizar la normativa de telecomunicaciones de la región y crear un mercado único más integrado.

Por lo que respecta a la IA, Hoettges y Heydemann opinan que la UE tiene que ser un verdadero continente líder en IA y no un mero consumidor. Si bien las empresas de telecomunicaciones ya se sirven de la IA para crear redes más eficientes, inteligentes y ágiles, los directivos recalcan que también tienen la obligación de facilitar el acceso a herramientas de IA y recursos informáticos a la industria, la academia y el sector público.

Además, ambas empresas promueven normas comunes para la soberanía de la UE en servicios en nube, así como un mayor compromiso de favorecer a los proveedores europeos en la contratación pública. Esto permitirá alcanzar la escala necesaria para lograr un ecosistema europeo de nube más competitivo y resiliente.

A modo de conclusión, afirman que en tanto que operadoras de telecomunicaciones líderes en Europa están comprometidas con el fortalecimiento de la soberanía digital del continente y la mejora de su competitividad en el mundo, y piden reformas ambiciosas y eficaces.

El pasado octubre, las principales operadoras del continente habían advertido ya a la Comisión Europea de que el lento progreso de la Ley de Redes Digitales podría dejar rezagada a la región con respecto a Estados Unidos y Asia.