X, la firma de redes sociales de Elon Musk, ha recibido duras críticas a raíz de una queja formal presentada por nueve organizaciones de la sociedad civil ante las autoridades de la Unión Europea (UE) y Francia. Según dicha queja, la empresa ha infringido las normas de la Ley de Servicios Digitales (conocida por las siglas inglesas DSA) sobre publicidad.

Los promotores de la queja, entre los que se hallan ONG como AI Forensics, European Digital Rights y el Centro para la Democracia y la Tecnología, la han presentado hace pocos días ante la Comisión Europea (CE) y Arcom, organismo francés encargado de la regulación de los medios de comunicación. Según sus alegaciones, X permite la publicidad dirigida en la que se utilizan datos personales de carácter sensible, como por ejemplo opiniones políticas, religión, orientación sexual y estado de salud, contraviniendo con ello prohibiciones explícitas de la DSA.

Las alegaciones se fundamentan en evidencia recopilada por AI Forensics mediante una investigación del Repositorio de Anuncios de X, una base de datos pública creada por empresas bajo las normas de la DSA. Según la investigación, grandes corporaciones como Shein, McDonald’s y Total Energies han lanzado campañas publicitarias en la plataforma que buscan o excluyen usuarios en función de su interacción con categorías de palabras clave sensibles.

AI Forensics también ha determinado que Brussels Signal, un medio de comunicación vinculado a partidos europeos de extrema derecha, ha publicado anuncios dirigidos a usuarios que interactúan con palabras clave relacionadas con contenidos políticos de dicho signo, lo que se considera un intento de influir en el discurso cívico.

Las organizaciones han expresado mediante una declaración conjunta su preocupación ante los hechos mencionados. Consideran que la información sensible explotada en las prácticas publicitarias de X “es susceptible de revelar aspectos profundamente personales de la identidad de un individuo”, lo que conlleva un “mayor riesgo de discriminación, daños y violaciones de los derechos fundamentales de los usuarios”.

El grupo ha instado a los organismos reguladores de la UE y a los coordinadores de servicios digitales a iniciar una investigación, y ha enfatizado que “las plataformas que operan con la escala e influencia de X deben cumplir con los más altos estándares en cuanto al cumplimiento de las normas”.