Un juez estadounidense ha dictaminado que Google deberá compartir con sus competidores los datos que obtiene de las búsquedas web para reducir su posición monopolística, pero al mismo tiempo ha descartado que se obligue a la empresa a vender su navegador Chrome o su sistema operativo Android.

En este emblemático caso antimonopolio, el tribunal ha rechazado la petición del Departamento de Justicia de obligar a Google a vender el navegador Chrome y no ha contemplado una “desinversión contingente” del sistema operativo Android.

El juez ha escrito que los “demandantes se excedieron al solicitar la desinversión forzosa de dichos activos clave, que Google no ha utilizado para imponer restricciones ilegales”.

Amit Mehta, juez federal de distrito de Washington D. C., ha declarado en su fallo que se prohibirá a Google “iniciar o mantener cualesquiera contratos exclusivos relacionados con la distribución” de Google Search, Chrome, Google Assistant y su aplicación Gemini.

La empresa tecnológica también se verá obligada a poner a disposición de “competidores cualificados” determinados datos de índices de búsqueda e interacción con los usuarios, pero no datos publicitarios. El tribunal ha reducido los conjuntos de datos que Google deberá compartir “para que las compensaciones sean proporcionadas a su conducta lesiva para la competencia”.

El dictamen de 226 páginas no prohibe a Google la realización de pagos a sus socios, incluida Apple, por la preinstalación o colocación de Google Search, Chrome y productos de IA generativa, con el argumento de que interrumpir los pagos de Google “comportaría, casi con seguridad, daños sustanciales —en algunos casos muy graves— a los socios de distribución, los mercados relacionados y los consumidores”.

Como consecuencia, los acuerdos por los que Google se convierte en buscador por omisión seguirán en pie.

Aún así, Google ha expresado en su blog sus “preocupaciones sobre el impacto de dichas exigencias sobre nuestros usuarios y su privacidad”, y explica que está estudiando minuciosamente la decisión judicial.

En 2024, el Departamento de Justicia exigió a Google que se desprendiera de su navegador Chrome, en el marco de las medidas correctivas propuestas para restablecer la competencia en el mercado de búsquedas.