El despliegue de la tecnología 5G en Europa ha producido un paisaje a “dos velocidades”, con algunas naciones avanzando de forma considerable mientras que otras se han quedado atrás, según un nuevo informe de investigación de Ookla. España destaca en este panorama al alcanzar un 8% en la cuota de muestra de 5G Standalone (SA), muy por encima de la media europea del 1,3%.

El análisis, que utiliza datos de Speedtest Intelligence, revela que la disponibilidad del 5G en Europa está más influenciada por políticas nacionales sobre asignación de espectro y factores económicos que por la geografía o la demografía.

Disparidades de cobertura en el continente

A fecha del segundo trimestre de 2025 (Q2 2025), países del norte y sur de Europa, como Dinamarca (83,9% de disponibilidad 5G), Suecia (77,8%) y Grecia (76,4%), mantienen una ventaja considerable en la disponibilidad del 5G. Esta progresión ha estado impulsada por despliegues recientes en la banda de 700 MHz, que han generado ganancias de cobertura de dos dígitos en países como Suecia e Italia. En contraste, países de Europa Central y Occidental como Bélgica (11,9%), Reino Unido (45,2%) y Hungría (29,9%) se mantienen rezagados, con una disponibilidad 5G inferior a la mitad de la de los líderes. De media, los abonados de móvil de la UE pasaron el 44,5% de su tiempo conectados a redes 5G en el Q2 2025, un aumento respecto al 32,8% del año anterior.

La investigación de Ookla subraya que las políticas reguladoras han estimulado la inversión en algunas regiones, mientras que la han frenado en otras. Por ejemplo, la gestión del espectro, los subsidios y las obligaciones de cobertura han sido clave para los líderes nórdicos, a pesar de sus bajas densidades de población y orografías desafiantes. En Suecia, Telia y Tele2 han realizado despliegues intensivos en la banda de 700 MHz con apoyo fiscal, y se ha promovido la compartición de redes. En cambio, países como Reino Unido se han enfrentado a costosos programas de retirada de equipos Huawei por la Ley de Seguridad de Telecomunicaciones y lagunas de financiación post-Brexit, mientras que Bélgica ha sufrido retrasos crónicos en las subastas de espectro y límites de radiación estrictos.

España lidera el 5G SA en Europa, pero la región queda atrás globalmente

Uno de los puntos destacados del informe es la posición de liderazgo de España en el despliegue de la tecnología 5G Standalone (SA) en Europa. La cuota de muestras de Speedtest para 5G SA en España alcanzó un 8% en el Q1 2025, muy por encima de la media de la UE, que es solo del 1,3% en el Q2 2025. Este avance se ha conseguido gracias a la política española de subvenciones, que ha destinado cientos de millones de euros de fondos europeos a través de las subvenciones UNICO-5G para financiar más de 7.000 nuevas estaciones base en áreas rurales y a lo largo de carreteras. MasOrange y Telefónica han impulsado un despliegue intensivo a nivel nacional utilizando espectro en bandas bajas y medias.

Line graph showing 5G SA sample share (%) in 7 European countries from Q2 2024 to Q1 2025. Spain rises sharply above others, reaching 8%. Austria, Finland, France, Germany, Greece, and the United Kingdom lag with lower, slower growth.

A pesar del progreso de España, la adopción y el despliegue de 5G SA en Europa en general siguen siendo lentos, ampliando la brecha de la región con América del Norte y Asia. En el mismo período, la cuota de muestra de 5G SA en Estados Unidos era superior al 20% y en China llegaba al 80%. Esta situación refleja un ritmo de cobertura y adopción mucho mayor en estos mercados.

Soluciones

El estudio de Ookla pone de manifiesto que, a pesar de los desafíos, Europa ya dispone de las herramientas necesarias para cerrar esta brecha. Los datos sugieren que la competitividad 5G está más modelada por una ejecución política efectiva que por deficiencias tecnológicas o desequilibrios de mercado inherentes. Para avanzar, se pueden considerar diversas estrategias, basadas en las políticas de éxito y los objetivos de la Comisión Europea.

La asignación oportuna y asequible del espectro constituye una base fundamental. Las experiencias exitosas demuestran que una asignación temprana y con precios competitivos de las bandas pioneras es crucial para la inversión en redes.

También resulta fundamental agilizar el despliegue de infraestructura. Iniciativas como la Gigabit Infrastructure Act (GIA) y la futura Digital Networks Act (DNA) son esenciales para simplificar los procesos. El apoyo a la inversión y la innovación mediante la subvención de la I+D de vanguardia a través de programas como CEF Digital y SNS-JU, así como el apoyo al desarrollo de cadenas de suministro de proveedores mediante la Security Toolbox y el soporte a Open RAN, se presenta igualmente como una prioridad.

El fomento de la compartición de redes, siguiendo modelos como los vistos en países nórdicos (TT Network en Dinamarca, Net4Mobility en Suecia), permite un despliegue más eficiente, especialmente en áreas rurales. La utilización inteligente de los fondos de recuperación, como demuestra el ejemplo de España con los fondos NextGenerationEU para subvencionar los despliegues de 5G SA en zonas desatendidas, muestra el impacto positivo de estos recursos.

Ookla propone establecer objetivos ambiciosos y un seguimiento transparente del 5G SA, como en Reino Unido con la ambición de cobertura de 5G SA en todas las áreas pobladas para 2030, o en Alemania con el seguimiento público detallado del despliegue de 5G SA. Por último, resulta fundamental utilizar políticas basadas en la evidencia para informar las decisiones políticas y superar desventajas geográficas o demográficas percibidas.